









Una estancia circular de inspiración nómada, en plena naturaleza y a pasos de las duchas de bambú y la cocina común.
La yurta es nuestro alojamiento más querido: una estructura circular de madera y lona, cálida por dentro y en total armonía con el entorno. Despiertas con el sonido del bosque y a unos minutos caminando de la Playa de Los Locos.
Diseñada para descansar de verdad tras un día de olas. Sin pantallas, sin ruido — solo tú, el mar y buena compañía.
“Las mejores vacaciones de mi vida. Fui sola y nunca lo estuve: el entorno, las playas y ese ambiente de camping para hacer amigos y ser feliz.”
“Llevamos 6 años yendo y cada año mejor. No solo aprendes surf, aprendes mucho más, conoces gente y desconectas de verdad.”
“El corazón del sitio es el huerto orgánico y la zona común. Instalaciones cómodas y limpias, gente abierta y amable. ¡Volveremos!”